
Una persona que estaba a cargo de un centro médico dijo: "El cuerpo humano es el sistema de ingeniería más hermoso y complicado que existe. Funciona por medio de varios cientos de controles, cada uno afectando al otro. Una comprensión completa de este organismo difícilmente puede lograrse sin la ayuda de computadores con su habilidad para manejar grandes cantidades de información". Por ejemplo, el cerebro tiene como 10 mil millones de células nerviosas que graban lo que aprendes. La información viaja dentro de ti a una velocidad que llega a los 500 kilómetros por hora sobre un sistema de fibras nerviosas de 160 mil kilómetros de largo. Existen más interconexiones en tu sistema nervioso que todos los cruces de caminos que hay en el mundo entero. Tu cerebro que pesa menos de dos kilos puede hacer ciertas cosas que no pueden ser igualadas ni uniendo a todos los mejores computadores.
Los Bioquímicos nos dicen que utilizando el equipo de laboratorio más avanzado, las proteínas típicas deben ser hervidas por a lo menos veinticuatro horas en una solución química para ser totalmente divididas. Sin embargo, la planta química de tu cuerpo termina el mismo trabajo en tan solo cuatro horas y sin altas temperaturas. Una porción de la piel del tamaño de una estampilla postal contiene tres metros y medio de nervios. En total, existen millones de estas terminaciones nerviosas entrelazadas a través de tu piel, cada una de ellas construida especialmente para entregar solamente una clase de mensaje, ya sea calor, frío, dolor, o presión. En un solo día tu sangre viaja por tu cuerpo el equivalente a 6.720 vueltas alrededor del mundo.
Con razón David exclamó, "Te alabaré; porque formidables, maravillosas son Tus obras".
Por el diseño sabio de Dios somos maravillosamente hechos, toda pieza es esencial y puesta en perfecto balance.